lunes, 21 de noviembre de 2016

1980: A todo color

La televisión era un momento para compartir en familia.
En Venezuela, 1980 fue el año de la televisión a color. Aunque la telenovela Doña Bárbara se convirtió en 1975 en el primer dramático grabado en ese formato, la transmisión en blanco y negro prevalecía. Los enormes aparatos receptores aún se enseñoreaban en las salas de los hogares, reservando la visión de los programas televisivos al compartir en familia. Todavía estaban lejos de invadir, cada vez más reducidos, la intimidad de las habitaciones, como ocurriría de forma masiva poco tiempo más tarde.

Amelia Román con una serpiente en
La Mujer Prohibida.

Quien no vivió esta transición le será difícil imaginar el impacto que causó en la audiencia la introducción de la nueva tecnología. Producciones como La Mujer Prohibida y La Loba se hacían más tétricas gracias a las contrastadas luces y sombras del blanco y negro, pese a los decorados en cartón piedra y las ramas de mango dispuestas para semejar una selva. Rodak, el villano de la serie japonesa infantil Monstruos del Espacio, parecía más peligroso y el animé Sombrita, más siniestro. Meteoro no nos deslumbraba con su apabullante colorido y las noches eran más sobrecogedoras, fuese por el seriado inglés Sombras Tenebrosas, que recreaba la misteriosa ciudad de Collinsport, en Maine, bajo el dominio del vampiro Barnabás Collins; o por las estremecedoras historias de El Monje Loco, difundidas a la medianoche por Radio Caracas Televisión (RCTV). La transmisión a color dio nueva vida a la televisión local.

Sombrita y el villano Goster resultaban casi de pesadilla en blanco y negro

Sombras Tenebrosas, con Barnabás Collins. Fuente: canal youtube nanosilvacebal

Potamito, Doña Coco y Corroncho, de
Sopotocientos, también viajaban en Avensa
Ese año Sopotocientos, el programa que marcó mi infancia a través de la señal de canal 8, reapareció por disposición gubernamental en todas las estaciones televisivas. Comenzó también la reglamentación de la programación diaria en la pequeña pantalla, así como la eliminación de espacios considerados con “mensajes dañinos para el público infantil”. En ese sentido, la mayoría de las telenovelas fueron ubicadas en la categoría C ―para mayores de 18 años―, de tal manera que los productores se las ingeniaron para edulcorar las historias y no perder a los seguidores de los melodramas, compartidos ahora en horario de las siete de la noche.

Venezolana de Televisión (VTV), el canal del Estado que mantuvo desde su adquisición una programación austera con subsidio gubernamental, anunció entonces que incluiría pautas publicitarias en sus transmisiones, por lo que entraba a competir no solo por la audiencia, sino también por un mercado de anunciantes cautivo entre las dos televisoras nacionales, algo que RCTV y Venevisión (VV) vieron con recelo.

También en 1980, el presidente Luis Herrera Campíns solicitó la asesoría del cantante y compositor Chelique Sarabia para el cumplimiento del Decreto 1 x 1, el cual establecía la transmisión de un tema de música venezolana ―independientemente del estilo musical― por cada composición extranjera radiodifundida. Varias emisoras radiales resultaron multadas por incumplimiento de esta normativa, entre ellas Radio Latina, Reloj, Alegría, Maracay, YVKE Mundial, Visión Barquisimeto y Cristal.

Marianela Salazar
Fue un año de sanciones severas por parte de las autoridades gubernamentales a los medios de comunicación social: el ministerio de Comunicaciones multó a Venevisión por presentar sin autorización un documental sobre Amazonas en el espacio Qué pasa, Venezuela, de Marianela Salazar; y suspendió a RCTV por lanzar otro polémico documental en el programa ¡Alerta!, conducido por Eladio Lárez, sobre la caótica situación existente en el psiquiátrico de Catia La Mar. En octubre prohibió la gaita “Gracias, señor Gobierno”.

Como paradoja ante tantas sanciones, en noviembre la periodista Marianela Salazar ganaba el premio Ondas de España por su programa Qué pasa, Venezuela.

No es de extrañar, entonces, que todavía resuenen en mis oídos la expresión de aquella orate que en las promociones de RCTV sobre el psiquiátrico de Catia La Mar, clamaba: “¡Yo no estoy loca, lo que soy es planetaria!”. ¿Sería reflejo de la situación nacional?

Nuevos programas de variedades

Guy Williams, AKA
Don Diego de la Vega
Luego de la desaparición de la Feria de la Alegría, desde hacía mucho tiempo RCTV necesitaba un espacio musical que le permitiera promocionar a sus artistas y traer talento internacional que mejorara sus números de audiencia. Nació de esta manera el programa A todo color, el cual desde sus inicios tuvo sus tropiezos y enfrentó una sucesión de animadores ―Orlando Urdaneta, Alfredo Sadel, Eladio Lárez, Chelique Sarabia y Guillermo González―, hasta que en septiembre de 1980 desapareció para dar paso a Fantástico, un hito dentro de los espacios musicales de la planta gracias a la carismática animación de Guillermito González. Le acompañó en una primera etapa Neyda Plessman y entre los invitados internacionales que se presentaron durante su estreno estuvieron La Polaca, Armando Manzanero, Guy Williams “El Zorro”, Rafaella Carrá y Ángela Carrasco.

Sandro también estuvo en Fantástico, con Guillermito González. Fuente: canal youtube pacimusic

VTV Canal 8 y TVN Canal 5 incorporaron también alternativas de entretenimiento: La Gran Pirámide del 8, con Raúl Sanz Machado y Cecilia Ramírez, lanzado en abril; y La música que sacudió al mundo, con el recientemente fallecido locutor Alfredo Escalante, en el que se rescataba el sonido de bandas y cantantes representativos del Rock & Roll. Tiempo de Cine, uno de mis preferidos, pues me permitió disfrutar de clásicos del Séptimo Arte de la mano del productor Ricardo Tirado, arribaba a su programa No. 100 en mayo, para deleite de todos sus seguidores.

Venevisión estrenó en abril Cuéntame a Venezuela, serie de remembranzas sobre nuestra historia narradas por el erudito escritor e historiador Arturo Uslar Pietri. En él nos hablaba sobre nuestras raíces con esa voz casi ahogada de matices profundos, información que luego se replicó en versión impresa, a través de los fascículos homónimos de venta en kioscos y librerías de todo el país. Néstor Zavarce y Susana Duijm animaron la original La Batalla de los Sexos; y en noviembre llegaba Horángel y los 12 del signo, con su marcado acento sureño, en una temporada que combinaba política y farándula, con invitados como el ministro de Interior, Rafael “Pepi” Montes de Oca, el polémico periodista y editor Rafael Poleo, la respetada actriz América Alonso, el galán Eduardo Serrano y la periodista Marianela Salazar.

El Puma internacional

En febrero de 1980, José Luis Rodríguez se convirtió en el suceso del Festival de Viña del Mar, en Chile, donde se presentó como invitado especial y causó sensación con sus movimientos de cadera al compás de una “moderna” versión de El Pavo Real. El triunfo fue reseñado en la prensa nacional como un logro sin precedentes y la voz de El Puma se dejaba oír insistentemente en las radios nacionales: pegó los temas Te imaginas, María, en marzo; El Pavo Real, en mayo; Atrévete, en julio; y Amar es algo más, en agosto.  Ese mes llenó el Poliedro con su recital, luego de haber destacado en mayo durante el programa especial para la elección de Miss Venezuela, título que recayó sorpresivamente en la morena ojiverde Maye Brand.

Fuente: canal youtube El Puma by Roxana C. Rocha

Las baladas se colaban en la radio, interpretadas por Julio Iglesias (Hey), Pecos Kanvas (Casi amantes, casi amigos; Cuando seas mía); Ruddy Márquez (Insoportablemente bella) y Edgar Alexander (Un Hombre más), tema de la novela El Hombre transmitida por VTV.

Fuente: canal youtube Heberto Corona

La música folclórica venezolana repuntó con temas hoy devenidos en clásicos, tales como Alcaraván compañero (Reinado Armas), Viejo soguero (Freddy Salcedo), El Gavilán (Adilia Castillo), Mi amigo el camino (Reinaldo Armas), Carrao, Carrao (Reyna Lucero), Tin Marín (Alí Primera) y Seis por derecho, con Juan Galea y su grupo.

En música popular, destacaron el Supercombo Los Tropicales y su jocoso El Inglesito, en la inconfundible voz de Nelson Martínez; Perucho Conde convirtió a La Cotorra Criolla en el primer rap con sello venezolano; Mirtha Pérez superó records de venta con la disquera Suramericana del Disco, para la cual presentó un Homenaje a Virginia López y su versión de Caballo Viejo; mientras que Oscar Santana ofrecía un Homenaje a Julio Jaramillo y Lila Morillo, para no quedarse atrás, recordaba a una diva argentina en su Homenaje a Libertad Lamarque.

                                                                        Fuente: canal youtube Dnt Persona

La salsa impuso temas inolvidables como Ña Mercé y Cachumbambé, de Oscar de León; La palabra Adiós, de Rubén Blades; Noche de farra, de Hector Lavoe; La dicha mía, de Celia Cruz; y una de mis preferidas de todos los tiempos, Ni llanto ni velorio, con La Terrífica.

Fuente: canal youtube víctor el faraón del guateque

Dramáticos que dejaron huella

Amanda Gutiérrez emergió de VTV como una de las estrellas femeninas de ese año. Luego del éxito de Ifigenia ―que se repondría en 1980 para su retransmisión en color―, protagonizó La Sultana, en el mes de abril. En la trama Simón Díaz recreó con su personaje al actor Rafael Guinand, uno de los pioneros de la comedia costumbrista en nuestro país, tanto en radio como en televisión a principios del siglo XX. Luego canal 8 estrenaría El Mundo de Berta, en la que Ana Castell interpretaba un inusual papel de conductora de una camioneta de transporte público; y El Hombre, con Blanca Faillace y Luis Salazar.

RCTV culminó Estefanía, ambientada en la dictadura de Marco Pérez Jiménez. José Luis Rodríguez había abandonado el personaje de El Guácharo para emprender su internacionalización y Carlos Olivier debió reemplazarlo como El Guácharo II. Sin embargo, la novela decayó en sintonía y ya antes de terminar, Emilia en Venevisión la superaba ampliamente en audiencia.

En el siguiente video, entrada de la telenovela Estefanía:

Fuente: canal youtube Grecia Colmenares Telenovelas

El esposo de Anaís
RCTV ensayó ese año varias parejas protagónicas en diversos horarios: Marielena, con María Conchita Alonso y Jean Carlos Simancas; El esposo de Anaís, con Mayra Alejandra y Miguel Ángel Landa; Muñequita, con Pierina España y Carlos Olivier; Pensión Amalia, con Amalia Pérez Díaz y Tatiana Capote; y la exitosa Natalia de 8 a 9, con Marina Baura y Gustavo Rodríguez. En horario de las siete de la noche, Mi hijo Gabriel, con María Conchita Alonso y Raúl Amundaray; y Rosa Campos, Provinciana, con Mayra Alejandra, Renato Gutiérrez y Yanis Chimaras.

Entrada de Natalia de 8 a 9

Fuente: canal youtube Noelia Maot

Rosa Campos, Provinciana: entrada de la versión para la TV italiana


Tres programas especiales de RCTV destacaron ese año: uno de ellas era una miniserie que presentaba una pareja juvenil protagónica, tanto dentro como fuera de las cámaras. Esta historia escrita por Pilar Romero e inspirada en Romeo y Julieta de William Shakespeare, se titulaba Drama de amor en el bloque seis. En ella Grecia Colmenares y Henry Zakka se convertían en los infortunados jóvenes amantes, ya no de Verona, sino de la populosa barriada del 23 de Enero, con música disco de fondo.




Otro unitario exitoso, transmitido en edición especial de dos horas, fue El día que se terminó el petróleo, escrito por José Ignacio Cabrujas, con Carlos Olivier e Imperio Zammataro. La trama giraba alrededor de una familia que enfrentaba una crisis de falta de combustible, ocasionada por un ataque terrorista que suspende temporalmente la producción y suministro de petróleo y sus derivados.

Cabrujas terminó el año con una miniserie que marcó pauta en nuestra televisión: Gómez I, interpretada por Rafael Briceño como el dictador Juan Vicente Gómez. Le acompañaba un elenco de primeras figuras: María Teresa Acosta; Rosita Vásquez, Doris Wells, Miguel Ángel Landa, Gustavo Rodríguez y Carlos Olivier. Allegados al General Gómez anunciaron demandas judiciales a Cabrujas y a los productores de la serie, las cuales aparentemente no llegaron a concretarse.

Pese a todo, Venevisión se alzó con el rating en el horario estelar con Emilia, protagonizada por Elluz Peraza, Eduardo Serrano e Hilda Carrero. Luego lanzó El Despertar, con Eduardo e Hilda como pareja protagónica; Buenos días, Isabel, con Flor Núñez y José Bardina; y Ligia Sandoval, fallido reencuentro de la otrora pareja estelar Lupita Ferrer y Bardina. Además, en Mi mejor amiga puso a protagonizar a Elba Escobar, Flor Núñez y Félix Loreto, en un trío cumplidor dentro del horario no estelar de la planta.

En el video, escenas de la novela Emilia, con Elluz Peraza, Renée de Pallás e Hilda Carrero:



Drama y dolor… como en la vida misma
Elluz, una reina golpeada

En febrero se informó acerca del intento de suicidio de la actriz de VTV, Blanquita Faillace; la ex Miss Venezuela y actriz Elluz Peraza demandaba a su esposo Nehomar Bruzual por lesiones personales ocasionadas durante una pelea hogareña; mientras que las actrices Rebeca González, Ana Castell y Helena Naranjo eran citadas a los tribunales para que rindieran declaraciones con respecto a su amistad con el supuesto autor del asesinato de una estudiante descuartizada en Parque Central.

El actor Mario Brito, mejor conocido como Lotario, sufrió un infarto; y los actores Miguel Ángel Landa y Mary Soliani se divorciaron. Fueron objeto del hampa la actriz Cecilia Villarreal, atracada por dos maleantes; el comediante Perucho Conde, víctima de asaltantes en el este de Caracas; y el cómico número uno de la televisión venezolana Joselo, quien fue robado en su apartamento ubicado en La Salle.

Por su parte, la actriz Isabelita Aparicio sufrió un grave accidente de tránsito, pero quizá uno de los episodios más tristes fue la muerte de varios integrantes del grupo Madera en un naufragio en el río Orinoco ocurrido el 15 de agosto. En su honor el cantautor Alí Primera compuso el tema “Tin Marín”, que en uno de sus coros dice:

Sólo se mojaron
Y en la orilla están
Secándose al sol
Pronto sonarán.
Tengo un gran dolor
En el costillar
Se afloja el tambor
Y es por la humedad

Sí, 1980 fue un año a todo color, pleno de hechos relevantes en la política, la economía, y como ya hemos visto, en el entretenimiento.

A pesar de que el 1° de junio se inició el proceso de transmisión a color en toda Venezuela, en mi familia seguimos viendo los tradicionales programas en blanco y negro, sencillamente porque no teníamos equipos receptores acordes con la nueva tecnología. Hubo que esperar hasta finales de agosto de ese año, casi al amanecer, cuando papá llegó a casa cargando un televisor marca AOC, comprado directamente en el Puerto Libre de la Isla de Margarita. Se convirtió en un regalo de Navidad adelantado y fue así como la alegría del color se instaló en nuestro hogar para no abandonarnos jamás.

Para recordar esos años, y ante la inminente venida de la Navidad, comparto con ustedes una serie de cuñas decembrinas de los 80's, en esa Venezuela en que éramos felices...y lo sabíamos.