miércoles, 6 de febrero de 2013

Fumando espero…y colecciono

Cromo obsequiado por la marca
de cigarrillos Carta Blanca
Hace ya 20 años, en una rápida visita a Coro, estado Falcón, me topé con unas particulares postales exhibidas dentro de la vitrina de un establecimiento, en un poco conocido minicentro comercial. Eran muy pequeñas, pero sus románticas imágenes de mujeres de principios del siglo XX de inmediato me cautivaron. No estaban en venta —“Solo son para decorar la vidriera”, me dijo la dependiente—; pero, luego de un largo proceso de persuasión, logré convencerla de que me las vendiera. “Me va a matar la dueña”, me aseguró, pero no creo que eso haya sucedido. De unas 50 de ellas que se encontraban en exhibición, apenas logré hacerme de cuatro, así que no creo que la propietaria haya advertido la falta.


Cromo obsequiado por la fábrica de
cigarrillos Lzo. A. Marturet, Caracas.
Para mi sorpresa, estos cromos eran un obsequio de una empresa tabacalera, lo cual explicaba sus pequeñas dimensiones. Pronto supe que la costumbre de coleccionar estas estampitas se remontaba en nuestro país a las últimas décadas del siglo XIX y principios del siglo XX, lo que se mantuvo hasta los años 40. No obstante, todavía en los 70 y 80, algunos caramelos y golosinas las incluían en sus envolturas, así como tatuajes autoadhesivos.


Según Carlos Eduardo Misle (Caremis), insertar barajitas en las cajetillas era una estrategia mercadotécnica de amplio uso por parte de afamadas fábricas cigarrilleras venezolanas, tales como La Especial, La Hidalguía, Fama de Cuba, Vuelta Abajo, La industrial Cigarrera y otras de Caracas, así como las también nacionales de Maracaibo y Valencia.  En ellas aparecían fotografías de monarcas y jefes de Estado, mariscales, almirantes y escenas bélicas; también se resaltaban mujeres muy bellas (como las que yo compré en aquella ocasión) y famosos escritores, compositores, científicos, artistas y pintores de fama mundial.

Cromo cortesía
de Lzo. A Marturet

Gilberto Guillén, autor del blog venezuelancards.blospot.com, señala que las barajitas en Venezuela —como producto destinado a atraer clientes— fueron creadas con la intención de dar publicidad a las diferentes marcas de cigarrillos que se producían en el país, una práctica que adoptaron otras casas comerciales, que las incluían como obsequio. Esto produjo un auge súbito, que vio nacer un nuevo tipo de coleccionismo nacional, según recuerda Caremis:


“Presentadas en pequeñas y maravillosamente nítidas fotografías, propicias a ser ampliadas para murales de exposición; posteriormente pasaron a magníficas impresiones, cuando se acentuó la demanda por el crecimiento demográfico de nuestro país, y también porque el interés ofrecido por las barajitas alcanzó a adolescentes, y a los adultos. Entre éstos, a los novios que ganaban puntos con la amada al llevarle en cada visita alguna o varias barajitas para los álbumes, distracción muy extendida en un tiempo sin radio ni televisión, sino puro piano, pianola, violín, gramófono o victrola. Este regalo barajitero constituía una de las cosas más apreciadas de las doncellas y de matronas igualmente, tal como las postales románticas, para guardar en álbumes pletóricos de piropos, dedicatorias y madrigales. Las barajitas contribuyeron mucho en el acercamiento amoroso de los pretendientes que no tenía acceso a las casas de las muchachas...”.


Marco Tulio Socorro, en su blog Blungún, señala el coleccionismo de barajitas como una práctica común en aquellos tiempos, tal como lo reseñaba Aquiles Nazoa en su obra Caracas física y espiritual


Coleccionar las barajitas que circulaban en las cajetillas de los cigarrillos Fama de Cuba, fabricados en Caracas por la tabacalera de Pérez y Morales, fue uno de los entretenimientos caseros que apasionaron a los caraqueños de 1900. Las barajitas traían las fotografías en colores de las personalidades mundiales más resaltantes de la época, desde bellezas célebres y reyes hasta toreros de fama, así como obras de arquitectura, animales raros, barcos y niños de todos los países. Para coleccionarlas la fábrica suministraba un álbum hermosamente decorado. (Un domingo en la Venezuela de 1900, 06/11/2011)


Cromo obsequiado por la marca
de cigarrillos Carta Blanca.
Efectivamente, se editaban sobre diferentes temas: taurinos, cine, boxeo, béisbol, geografía, banderas, entre otros, según refiere Misle. Así, la oferta de obsequios insertos en las cajetillas de cigarrillos -como lo harían después las de otros productos- era variada: Aguila Roja presentó a clásicos poetas nacionales como Andrés Bello, Rafael María Baralt y Pérez Bonalde, con fragmentos de La Oración por todos, Tierra del Sol Amada y La Vuelta a la Patria, respectivamente. 


Luis Bigott distribuyó fotos de los jugadores de los equipos Royal, Magallanes, Lucana y Latinos en las cajetillas del popular cigarrillo Diana. La marca Capitolio, por su parte, presentó la temporada taurina de 1936, a raíz de la muerte del general Gómez. Las fotos para estas barajitas de tauromaquia se le encomendaron a Luis Noguera, mientras que las de beisbol correspondieron  a Juan Avilán.

La Compañía Anónima Cigarrera Bigott ofrecía la Serie
Geográfica Universal. La barajita No. 6, correspondía a
La Gran Muralla China, con una breve reseña de la obra
en su reverso, a la cual agregaba el siguiente mensaje:
"Tenga fe en Venezuela y en sus productos".
A principios de 1939 circuló una serie, a color y en relieve, de importantes sitios históricos, monumentos y ciudades de toda Venezuela y el mundo. También siluetadas se ofrecieron algunas con tipos representativos de todos los países, con sus banderas y trajes típicos.


Vistas hoy en día, estas maravillosas estampas del pasado mueven a la nostalgia y a la curiosidad. Todavía se consiguen en buen estado, conservadas por coleccionistas de ocasión, pero principalmente por abuelitos que las atesoran como recuerdos de juventud. Algunas son ofrecidas en sitios de venta por internet, los cuales de vez en cuando miro, con sana envidia, anhelando tener la disponibilidad económica para sumarlas a mi pequeña colección.
Las actrices de cine Nancy Carroll, Lilian Harvey, Dolly Davis y Brigitte Helm
en barajitas distribuidas por la Compañía Anónima Venezolana del Tabaco, en 1937.
La leyenda posterior en cada una de ellas dice así: "DINERO EN EFECTIVO.
Por cada ciento de estos cupones la "COMPAÑÍA ANÓNIMAVENEZOLANA
DEL TABACO" pagará en su oficina o agencias de la República Bs. 1,50
o por la colección completa de 270 cupones Bs. 25. Válido hasta diciembre 31 de 1937".
 Para saber más, puedes consultar las siguientes referencias:


Caremis. El maravilloso, educativo y gratuito mundo de las barajitas de antaño. Crónicas Universales. Diario El Universal, 24 de mayo de 1998.


Guillen, Gilberto. El nacimiento de la barajita en Venezuela. Venezuelancards.blogspot.com, 5 de julio de 2009, en  http://venezuelancards.blogspot.com/2009/07/el-nacimiento-de-la-barajita-en.html

10 comentarios:

  1. Parece un comentario con ironía, pero lo digo absolutamente en serio: qué bonito pasatiempo. Y qué bonito post, también.

    Juan Bravo

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  2. Gracias, Juan, por visitar mi blog y dejar tu comentario.

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  3. hola , tengo curiosidad , porque herede de mi papa una coleccion de barajitas , que si mal no recuerdo me dijo venian en las cajas de cigarro fortuna , creo que es alusiva a la segunda guerra mundial y esta completa del 1 al 370 ...y estan en perfecto estado , me encantaria saber si exite un album para ellas y claro si tiene algun valor en moneda, donde puedo consegui esta informacion ....gracias..


    Maria Pia

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  4. Hola, María Pía. Gracias por dejar tu comentario. En las casas especializadas en venta de barajitas de colección, como las de béisbol y similares, puedes conseguir hojas de acetato con compartimientos donde puedes guardar esos cromos para preservarlos. Se venden por separado y puedes adquirir las que necesites, así como el album donde guardarlas.

    En cuanto al valor de las barajitas, por supuesto que lo tienen. Algunas se cotizan más caras que otras, dependiendo de su rareza y de la fecha en que fueron difundidas. Te sugiero entrar a la página de Mercadolibre en el país donde residas y buscar en coleccionables estas barajitas, para que tengas un valor de referencia.

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  5. Buenas tardes. Ante todo te felicito por tan interesante blog. Quisiera preguntarte dos cosas:
    -Las muchachas que aparecen en los cromos obsequiados por las marcas de cigarrillos eran venezolanas o modelos extranjeras?
    - Sabes como puedo obtener información sobre el certamen de belleza Señorita Venezuela 1905 organizado por la fábrica de cigarrillos La Hidalguía y donde justamente se promocionó a las candidatas de distintos estados de nuestro país a través de unas postales de esa marca de cigarrillos?

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  6. Gracias por tu comentario, Doriam. No sabría responderte a lo que me preguntas. Pudieran haber sido modelos extranjeras. En cuanto al concurso, no tengo información, pero trataré de investigar al respecto.

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  7. Saludos Jose, casualmente me tope con tu blog y el comentario viene dado a que poseo unas 60 barajitas de este tipo de 3 casa tabacaleras diferentes de aca de Venezuela de los años 30. Tengo el material digitalizado si es de tu gusto te lo puedo enviar. Gracias

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    1. Gracias por su visita, Carlos. Me encantaría disponer de ese material y si está de acuerdo, compartirlo por acá mismo. Le envié por privado mi correo electrónico. No se olvide de visitarme nuevamente.

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  8. buen dia jose, poseo 22 tarjetas de coleccion de la compañia anonima cigarrera bigott, que datan de los años 1930-1940, se encuentran en perfecto estado, las herede, quisiera saber si estas interesado o si conoces de alguna organizacion o persona que les pueda interesar

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  9. Me interesaría, pero me gustaría saber antes el precio. Escríbeme a jmarcanolunar@gmail.com. Saludos y gracias por comentar. José Gregorio

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